Medio ambiente y agricultura son prioritarios para la Cooperación Italiana en América Central y el Caribe, contribuyendo al Pilar Planeta de la Agenda 2030. Las principales líneas de intervención se centran en la protección de la biodiversidad, la gestión sostenible de los recursos naturales y el aumento de la resiliencia de los territorios y las comunidades, también en lo relativo a la adaptación al cambio climático.
Las intervenciones abarcan una multitud de acciones sinérgicas bajo un enfoque de sostenibilidad integrada: innovación e investigación para técnicas de producción agrícola sostenible, pesca artesanal y cadena de conservación y comercialización de productos pesqueros, fortalecimiento de las cadenas de valor de productos agroalimentarios de calidad como café y cacao, gestión adecuada de los recursos naturales y reducción de contaminantes, mejora de la capacidad de los ecosistemas para contribuir al bienestar humano y reducción del riesgo de desastres.
No se trata solo de preservar la biodiversidad, sino también de fomentar una integración más efectiva entre los esfuerzos de conservación y los beneficios para las comunidades rurales y agrícolas y para la población en general, a través de la valorización del patrimonio natural y de los servicios ecosistémicos que este brinda. Es especialmente relevante la atención dedicada al análisis y mitigación de los riesgos hidrogeológicos, a la mejora de su gestión y, sobre todo, de la prevención.
En este sentido, la Sede trabaja en diversas iniciativas en la cuenca alta y media del río Lempa, en El Salvador, hasta su desembocadura en el mar (from source to sea), involucrando a organizaciones de la sociedad civil y universidades, tanto locales como italianas.
En el marco de este conjunto de iniciativas, se implementa de manera constante y transversal un proceso de fortalecimiento institucional y de las capacidades de los beneficiarios en los distintos sectores, lo cual es vital para el desarrollo de dinámicas virtuosas que puedan replicarse fácilmente y complementar otras iniciativas de cooperación, generando así un efecto multiplicador imprescindible para lograr un impacto a mediano y largo plazo.